Terapias

Terapia Gestalt

 

La terapia Gestalt se basa en la noción de autorregulación del organismo. Cualquier organismo sano es capaz de detectar su necesidad y de ponerse en movimiento para satisfacerla.

En un proceso de creación y satisfacción de experiencias y necesidades, las personas contactan consigo mismas y con el ambiente para permanecer fuertes, equilibradas y crecidas, cuando estas experiencias y necesidades son interrumpidas y por tanto no llegan a satisfacerse, las personas se tornan fóbicas al contacto con lo cual pierden vitalidad, espontaneidad, capacidad de expresión y van acumulando asuntos inconclusos. El proceso terapéutico favorece el restablecimiento de la capacidad de contactar, de concienciar aspectos no reconocidos de la personalidad, de rescatar partes alienadas y reapropiarse de uno mismo.

La terapia Gestalt cubre una función remediativa, al promover la resolución de los síntomas o problemas presentados, pero también es una técnica de crecimiento y desarrollo, al enfatizar el despliegue de actitudes saludables, de autorrealización y de goce de la vida.

La angustia, la depresión, la falta de comunicación, la soledad, el miedo… son estados que bloquean nuestras capacidades para desenvolvernos en la vida de forma equilibrada, saludable y próspera. La terapia Gestalt nos ayuda a superar estos estados limitantes utilizando diferentes técnicas para tomar consciencia de lo que nos ocurre, liberar emociones bloqueadas y resolver conflictos y asuntos pendientes.

La terapia gestáltica se basa en el darse cuenta y en el AQUÍ Y AHORA. Estos son dos conceptos inseparables: importa el darse cuenta de los que pasa aquí y ahora. Se trata de entender el presente, viéndolo como una entidad espacio-temporal esencial. Es estar en un continuo estado de presente.

La terapia Gestáltica no realiza una introspección en el pasado, sino que sitúa al individuo en su aquí y ahora, en su presente, para desplegar el proceso del darse cuenta, en el cual la persona se conecta con sus vivencias en el momento que estas ocurren. En otro orden, un pilar fundamental de la práctica de la terapia Gestáltica son sus técnicas, que se basan en la experiencia vivencial, el experimento y el laboratorio.